Días de Alegría, por Joaquín Díaz
14 de Octubre de 2009
DIAS DE ALEGRIA.
Decía el otro día Sánchez en estas mismas páginas que “los gimnásticos estamos viviendo días de felicidad y alegría”. Y es verdad.
La alegría, aunque emoción positiva, no parece que tiene asociada una clara relación con el mejor rendimiento deportivo, quizás mas bien al contrario. Son numerosos los entrenadores que no les gusta mucho que esas manifestaciones de alegría duren mucho tiempo entre sus jugadores. Y, a mi juicio, hacen muy bien. Parece que ciertos estudios señalan que esta situación emocional puede distorsionar de una forma subjetiva las expectativas. Esto es, que crean que el propio estado de alegría puede hacer pensar que los sucesos que tengan que ocurrir sigan también siendo positivos por si solos, sin el necesario esfuerzo y trabajo. Es decir; que todo vaya a ir igual que los acontecimientos anteriores que les han llevado a este estado de alegría o euforia. No es un error, es más una respuesta mental a esos estados alegría, de euforia de sonrisa continuada.
Es cierto que la alegría es “contagiosa”. La alegría de jugadores, directivos, aficionados por la consecución de éxitos deportivos, en ocasiones no esperados, que son los que mayor alegría producen, favorece la diversión, la mejor relación social, la mejora de la estima personal y hacia los otros y suavizan las tensiones que se generan por los malos resultados. Hasta aquí lo mejor; disfrutemos y aprovechemos estos momentos, pero; los jugadores deben mantener esa alegría de una forma mas calmada, controlada, ya que la alegría acompañada de de grandes manifestaciones de euforia y exaltación puede producir una excitación y activación excesiva que perjudique la debida atención y concentración que se precisa para competir y rendir adecuadamente.
Ahora se comprenderá mucho mas a esos entrenadores que piden calma y no “echar las campanas al vuelo” pues son conscientes que quieren que sus jugadores sigan atentos, concentrados y que esa situación emocional tan positiva sea bien analizada, pero que no distorsione las expectativas deportivas.
La alegría hace decir a muchos aficionados “que nos quiten lo bailao”. Personalmente prefiero que no nos quiten nada y que continúe el baile, para ello se debe controlar los efectos negativos de esta emoción positiva de alegría.
Joaquín Díaz
Psicólogo del deporte
Comentarios
2 comentarios a “Días de Alegría, por Joaquín Díaz”
¿Tienes algo que decir?
Tienes que estar conectado para dejar comentarios.


Los entrenadores que arreglen sus problemas que cada uno sufrimos y disfrutamos con lo nuestra.
VIVA EL VINOOOOOOOOOOO……………………. y las victorias de nuestro CLUB.
QUE BUENISIMA REFLEXION,COMO NO PODIA SER DE OTRA MANERA,VINIENDO DE QUIEN VIENE.!!!!!!
LOS PIES EN EL SUELO,Y SEGUIR TRABAJANDO DURO,PARA PODER SEGUIR DISFRUTANDO. Y LOS PRIMEROS,LA AFICION,AHORA ESTAMOS EN UN “PUNTO DE INFLEXION”,QUE SUMANDO TODOS,PUEDE QUE SE ABRA LA “BRECHA” EN LA TABLA,DE TAL MANERA QUE EL “LODAZAL”,SE LE HAGA INSUPERABLE A MAS DE UN EQUIPO.!!!!!!!!
LLEGAN DUROS RIVALES, PERO CON EL “CUCHILLO ENTRE LOS DIENTES” TODOS JUNTOS,NOS RESPETARAN MUCHISIMO,Y SE LOGRARAN TAN BUENOS RESULTADOS COMO HASTA AHORA.!!!!!
AUPA GIMNASTICA SIEMPRE!!!!